jueves, 11 de febrero de 2010

la hOra patética dOnd ezcRibi...

Es tan deprimente que se vuelve ridículo...
La sensación de necesidad por algo más vuelve a atacar mi inestable estabilidad... (escuchando el grito del viendo colandose por los huecos de la ventana... La imagen de un árbol triste meciéndose sin parar)..

No pretendo escribir algo que se hunda en un lenguaje intelectual, ni mucho menos que sea motivo de inspiración del personaje interesado en mi persona.
Hoy es un día cansado, triste... nublado, donde mi mente ha conseguido perpetuar en mis sentidos, se ha ido el ánimo y no tengo ganas de nada más que escribir... tal vez así me despeje un poco. En el silencio envolvente lo único sensato que se me ocurre es dormir, pero la idea de dejar pasar otro día me vuelve a enloquecer, pero es que no tengo ganas de nada.

El viento está tan fuerte que no comprendo como no ha tirado mi deprimente situación (que si bien considerados momentaneos, sentirse así es un requisito para mi existencia). Hundirme en esta apática melancolía, donde sólo escribio cientos de palabras para sentirme peor... El ruido del viendo no me deja pensar con claridad...

La monotonía de nueva cuenta me esta atrapando y me siento sofocada ante la ansidad de querer terminar el día con un simple cerrar de ojos y una almohada para apoyar las ideas (en estas horas de incertidumbre no tengo nada mejor que hacer, y aunque lo tuviera, no podría permitirme no disfrutar de este exquisito momento que hacía días no me invadía)...

Como estar entre la espada y la pared... entre la racionalidad y mi estupidez...
"Quiza carezco de imaginación"...

No entiendo porque escribo líneas como esas cuando considero que mis escritos deprimentes son más que suficiente... Hoy tengo ganas de sumergirme en mí, en mis voces, en mi aliento, en la fascinación de mi mente y del ajeno que vive en ella...

Escribir algo que sea importante para alguien más... debo admitir que solo la idea de.. le quita el gusto a lo propio. Le resto importancia y poco a poco lo dejo de hacer, olvidandome de esta tinta embarrada en mis dedos, que tanto me encanta... El olor de ésta...
La forma de las letras acomodadas con tanta armonía que lo hace más bello al leer, como si se pudiera resaltar lo trágico del momento. Es esta calma que maneja mi mano solo para transcribir lo que pienso... Y que trae consigo la verdad: No pienso nada...

"Miles de palabras amontonadas en una oración pretendiendo ser un pensamiento (un momento) inteligente (la sonrisa ante aquel párrafo)"

Si admito que hay párrafos que realmente significan algo; me olvido del valor, como transcribir estos en otro, no tiene punto, es como decir: no me gusta lo que estoy escribiendo pero esto otro sí... léelo.
Y aunque no... no me gusta lo que estoy escribiendo (realmente no le doy mucho pensamiento...) será tal vez, una distracción de lo humano.
Que puedo sentirme así sin ser cuestionada (al menos hasta que mis propias plabras se vuelvan en contra mía).
Si abrazo esta soledad y lo considero como mío, es solamente porque... es mejor que abrazar a una idea.. a un intento de realidad.

Que aunque no lo parezca, para mí es más realista tratar de sobrevivir en estas líneas, es lo que me motiva.. mantenerme con interés.. Tener que escribir aún cuando mi mente está en blanco. Es curioso como siempre me quedo con el hecho de que estas páginas siguen en blanco... Como si las palabras fueran una ilusión, lo cual me hace sentir mejor ante la perspectiva de que yo tampoco existo.. al menos no durante este minuto...

Tan simple... En esta hora de calma, silenco...
Me arrulla el ruido del aire...
Una vaga distracción..

He de ser tinta, donde me siento tan agusto con ella...
He de ser una palabra, donde no pueda dejar de pensar...
He de ser un momento, una sonrisa, donde el sentir me hace suspirar...
He de ser inmortal, donde el día no deje de pensar en mí...

En mí, en este escrito... tan ridículo... sin ser...
Si he de continuar este día que se hunde y me lleva consigo... será porque...
no tengo nada más que hacer...

No hay comentarios:

Publicar un comentario