La verdad es que... no sé a donde voy a parar. Qué es lo que sigue... hacia donde uno se tiene que trasladar, hacia donde uno se dirige y el por qué. Me hace sentir rara. Cualquier cosa es detonante para preguntarme porqué hago lo que hago y por qué tengo lo que tengo.
Este día me paré... un poco tarde no me importó. Tomé mi espacio, iba con calma... tomé un baño prolongado mientras mi café se enfriaba en mi cuarto. Me cambié y me dispuse a desayunar mientras escuchaba karma police viendo la mañana pasar por la ventana.
Tomé el transporte y en el camino a mi destino, miraba la gente pasar por las calles y la que subía y bajaba del camión; decididos, sabían que tenían que hacer, a que hora, donde y con quien. No hubo una cruza incómoda de miradas perdidas, eso se me hizo nuevo. Fresco. Como una sensación de que tal vez yo también sabía lo que tenía que hacer a qué hora, donde y con quién.
Bajé del camión y llegué a la parada solo para toparme con el puente que siempre me espera para ser cruzado. Ese puente que me dice ya casi llegas sólo esfuérzate tantito, que valga la pena, pon un poco de tu parte, que no te traigan de la mano... y así llego a la escuela todos los días. Hablando con un puente que cada vez se me hace más cómoda su compañía. Como que me alegra el día mostrándome una perspectiva de mi ciudad cuando estoy arriba de él. Mostrándome el camino y lo que me espera... y yo... bueno... ahí voy.
Y es que he andado recordando cosas de las vidas de ayer, esas que siempre olvidas pero cuando abres la cajita de los cacahuates, salen disparados hacia tu ojo y te sale una hinchazón, y yo que tengo el cuerpo lleno de moretones no tengo para cuando acabar. Y que me quedo ahí, pensando... abriéndome el cráneo sólo para darme cuenta que lo que creía perdido siempre había estado ahí. Un sentimiento de nostalgia jamás. Un sentimiento de alegría no se le acerca. Indiferencia pues no. Ganas del conecte.
Andaba recordando mis pasos por la juventud, esa verborrea emocional que ya se hizo pastosa, pesada. Esas respiraciones ajenas pero no extrañas que sientes en la nuca aun cuando usas bufanda.
Y no es porque me sienta grande, no no no, pero algo se quebró aquí dentro ¿vez? y como que todo salió y no lo puedo detener. Hinchazón hinchazón, hinchazones por el cuerpo!.
Alguna vez hablé con una persona por teléfono por 5 horas seguidas... a veces solo estábamos ahí, pegados al teléfono sin decir una palabra. En otra ocasión me dijeron que me extrañaban, a la mitad de una obra de teatro y me marché. Una vez me dijeron "te amo" cuando realmente lo sentían y no lo creí... él se enojó. Luego uno me hizo una propuesta inapropiada; "sé mi novia" y le dije que no. En una ocasión despidiéndome con intención de alejarme, me jaló del brazo y me preguntó: "¿adiós como?"... me quedé por 1 año más. También me dijeron "Te odio" en un mail de "amor". Hubo uno que me encadenó a un poste y no me dejó ir hasta que le diera un beso... nos fuimos como 3 horas después. Alguien me dijo "vete conmigo" y sigo aquí. Me preguntaron: "y será para siempre?" dije "no sé"... poco después me dejaron. Uno... siempre me decía que no y me sigue gustando. Alguna vez... me dijeron "somos como romeo y julieta"... y murió Romeo. Varias veces me quedé mirando a una persona hasta el amanecer... aun lo veo cada mañana. Una vez me regalaron un globo de papel que decía "te quiero" por dentro... Aún lo conservo. También me regalaron una rosa azul y aún la conservo. En un cumpleaños... uno me llevó un pay helado de limón, me lo dio y se marchó, me hizo el día. Me dijeron "planeo mi vida y te pongo en ella"... pero aquí estoy. Alguna vez un arcoiris significaba todo. Me dieron un disco con música ajena y lo tiré. En una ocasión me preguntaron: "¿y tú quién eres?"... y aún no sabe quién soy.
Llegué a casa, abracé a mi perro y charlé con mi mamá.
"ya me voy a dormir" me dijo.
La cosa es... dejarse llevar, pero... ¿y cómo hace uno eso?... ¿cómo una cosa tan simple en verdad resulta complicada?. Uno tiende a aferrarse a lo que conoce. "dejarse llevar"... ¿por qué cosa?, ¿a dónde?, ¿quién me lleva?, ¿cuándo llegó?... o seguir caminando lo mejor que puedas sin dejar de agarrar el barandal.
Hoy... vi a gente, fumé, charlé, conviví, me senté, me paré, me reí, recordé, pensé y poco a poco el día fue terminando. De nuevo en la madrugada, me cambié, y me dispuse a beber café mientras escucho karma police viendo la noche pasar por la ventana...



